Guía del Parque Nacional de la Sila: el corazón verde y salvaje de Calabria.
El Parque Nacional de la Sila es una de las zonas protegidas más fascinantes de Italia. Nacido oficialmente de la unificación de los dos núcleos históricos del antiguo Parque de Calabria (creado en 1968), este inmenso territorio se extiende alrededor del monte Pettinascura, en la Sila Grande, y del monte Gariglione, en la Sila Piccola.
La meseta de Silano es famosa por un récord extraordinario: de hecho, cuenta con la mayor superficie forestal de todo el sur de Italia, un auténtico «pulmón verde» situado entre lagos, bosques milenarios y tradiciones ancestrales.
Lagos artificiales, trashumancia y sabores con denominación de origen protegida (IGP)
El paisaje de la Sila es una combinación perfecta entre la fuerza de la naturaleza y las actividades tradicionales del hombre:
- Los lagos de la Sila: Dentro del parque hay tres de los seis embalses de la meseta (entre ellos el famoso lago Cecita), unos lagos encantadores que parecen integrarse a la perfección en el paisaje alpino.
- Tradiciones vivas: A lo largo de los amplios valles del parque aún perduran hoy en día costumbres históricas como la trashumancia y el pastoreo de verano.
- Delicias gastronómicas: La agricultura local es famosa en toda Italia, sobre todo por el cultivo de la famosa y sabrosa patata de la Sila I.G.P.
Flora: desde los pinos gigantes hasta el legendario bosque de la Fossiata
La vegetación del parque cambia de aspecto según la zona, ofreciéndote paisajes únicos:
- Sila Grande: Es el reino indiscutible de los pinos y los alerces. Aquí también están los famosos pinos gigantes, monumentos naturales con más de cien años que admiran los visitantes de todo el mundo.
- Sila Piccola: Aquí predomina el elegante abeto blanco, mientras que el haya está muy extendida gracias a unas condiciones altitudinales y climáticas ideales.
- La Fossiata: Merece una mención especial el legendario y milenario bosque de la Fossiata (en la Sila Grande). En este bosque de cuento de hadas, manantiales cristalinos brotan entre alisos, helechos, juncos y narcisos, dando origen a los tres ríos principales de la zona: el Cecita, el Lese y el Neto.
Fauna: el reino del lobo y de los señores de la noche
La densa red de bosques del Parque de la Sila ofrece un hábitat seguro a muchísimas especies silvestres, lo que lo convierte en un destino perfecto para los amantes de la observación de la fauna.
Los reyes del cielo: Sobre los claros vuelan majestuosas aves rapaces como las águilas y los búhos reales, que cazan en abierta competencia con depredadores ágiles como las zorras, las martas y las comadrejas.
Los grandes depredadores: el lobo de los Apeninos (símbolo histórico del parque) y el tímido gato montés son los reyes indiscutibles de estos bosques.
Los pequeños mamíferos: Cuando se pone el sol, entre las ramas se mueven tranquilamente los lirones, los musarañas y los ratones de roble.

