Guía del Parque Nacional de los Bosques del Casentino: naturaleza salvaje y espiritualidad.
Entre Romaña, el Casentino y el Mugello se extiende el Parque Nacional de los Bosques del Casentino, el Monte Falterona y Campigna. Esta espectacular zona protegida alberga uno de los complejos forestales más extensos, antiguos y mejor conservados de toda Italia.
Geográficamente, el parque abarca un territorio extraordinario:
- En la vertiente de Romaña: incluye las zonas montañosas de los valles del Montone, del Rabbi, del Bidente y del Tramazzo.
- En la vertiente toscana: abarca una parte del Mugello y la zona montañosa del Casentino. Justo aquí, en las laderas meridionales del monte Falterona, se encuentran los famosos manantiales del río Arno.
Flora: los gigantes verdes y las orquídeas silvestres
Los bosques del Casentino son famosos por la majestuosidad de sus árboles y por una biodiversidad botánica sin igual. Al pasear bajo las densas copas de los bosques, te encuentras con:
- Árboles centenarios: majestuosos abetos blancos, espectaculares hayas columnares y castaños milenarios, junto a arces de montaña, olmos y fresnos.
- Un sotobosque de ensueño: los bosques protegen un tapiz verde increíblemente rico que alberga más de 1.000 especies de flores, entre las que destacan unas orquídeas silvestres muy raras y delicadas.
Fauna: el reino del lobo y del ciervo
La calidad ecológica de este parque ha permitido que se desarrolle una fauna extraordinaria, estudiada y admirada a nivel internacional. Los verdaderos protagonistas de la zona son dos:
- El ciervo: Una población majestuosa y en fuerte crecimiento, que hoy cuenta con unos mil ejemplares espléndidos.
- El lobo de los Apeninos: En el parque viven de forma permanente unos 40 lobos, una cifra que representa una de las densidades de población más altas y estables de un espacio protegido a nivel europeo.
🐾 Otros encuentros en el bosque: Al recorrer los senderos, es fácil avistar gamos, corzos y jabalíes, pero también mamíferos más esquivos como tejones, martas, mofetas, comadrejas y el raro gato montés. Si levantas la vista al cielo, entre las aves rapaces más destacadas puedes ver al azor y al halcón abejero.
Lugares del alma: La Verna y Camaldoli
Lo que hace único al Parque de los Bosques del Casentino es el vínculo indisoluble entre la naturaleza virgen y los milenarios centros de espiritualidad, destinos imprescindibles para excursionistas y peregrinos:
La ermita y el monasterio de Camaldoli: Fundado en 1012 y totalmente rodeado por un frondoso bosque de abetos, este complejo monástico alberga una biblioteca antigua de un valor incalculable y una espléndida iglesia de estilo barroco repleta de valiosas obras de arte.
El Santuario de La Verna: Encaramado en el escarpado perfil del Monte Penna, en la vertiente toscana, es el famoso lugar donde San Francisco de Asís recibió los estigmas, en medio de un bosque monumental considerado sagrado.

