Guía del Parque Nacional del Pollino: el gigante salvaje entre Basilicata y Calabria.
Situado a caballo entre Basilicata y Calabria, el Parque Nacional del Pollino es el espacio protegido más grande de Italia. Un inmenso tesoro de biodiversidad donde picos que superan los 2.000 metros de altitud se alternan con mesetas vírgenes, bosques milenarios y cañones espectaculares.
Si te encanta el senderismo y la naturaleza en estado puro, este parque te ofrece paisajes únicos repartidos entre dos zonas geográficas:
- La vertiente lucana: atravesada en su parte baja por el río Sinni, presenta un paisaje sugerente caracterizado por vestigios históricos y valles marcados por los calanques, espectaculares surcos de erosión esculpidos en el terreno por las aguas de lluvia.
- La vertiente calabresa y el Orsomarso: la parte sur del parque está dominada por los Montes del Orsomarso, un auténtico mundo aparte, agreste y salvaje. Esta vertiente la atraviesa el torrente Raganello, famoso por haber excavado, a lo largo de milenios, las imponentes y espectaculares gargantas del Raganello.
Flora: el mito del pino loricato y las flores del parque
El símbolo indiscutible del parque es el pino loricato, una especie arbórea muy poco común en Italia que crece aferrada a la roca desnuda en las cotas más altas, desafiando los vientos y las heladas con su característica corteza en placas que recuerda a la coraza (lorica) de los guerreros romanos.
Pero la riqueza botánica del Pollino no se queda ahí:
- Los bosques: entre los 800 y los 1.000 metros se extienden infinitos y elegantes bosques de hayas, que crecen frondosos hasta las cotas más altas.
- Las flores de primavera: en primavera, los pastos se llenan de color gracias a las orquídeas silvestres, las violetas, las gencianas y las campanillas. La verdadera joya floral es la espléndida peonía.
- Los aromas del verano: en verano, el paisaje se llena de color con la floración del raro lirio rojo y de un montón de especies de plantas medicinales y aromáticas.
Fauna: el último refugio del corzo autóctono y de los reyes del cielo
La fauna del Pollino es una de las más importantes y destacadas de todo el Apennino meridional, un entorno perfecto para la conservación de especies protegidas.
Los mamíferos y el misterio del oso pardo
Los densos bosques del parque albergan una población estable de lobos de los Apeninos, que se calcula que ronda entre los 30 y los 50 ejemplares. Entre los senderos más salvajes del Orsomarso vive una colonia muy valiosa de corzo itálico, una especie autóctona que se salvó de la extinción, mientras que en los cursos de agua más limpios y vírgenes todavía se puede ver a la rarísima nutria.
Los señores del aire
Si levantas la vista hacia las paredes rocosas y los desfiladeros del parque, los aficionados a la observación de aves pueden admirar unas magníficas aves rapaces que sobrevuelan con orgullo los cielos de la reserva:
El inteligente cuervo imperial, que anida en los picos más inaccesibles.
El majestuoso águila real y el rapidísimo halcón peregrino.
Los señores de la noche, como el búho real y el búho común.

