La tradición gastronómica de la provincia de Matera cuenta con muchos platos que también son habituales en otras zonas, como Apulia o la provincia vecina de Potenza. Es una cocina sencilla en cuanto a ingredientes, pero con sabores muy intensos, ya que se usan tanto el pimiento como la guindilla para condimentar. Entre los primeros platos, siempre destacan las orecchiette, una pasta típica casera que se adereza con salsa de tomate o con verduras como las hojas de nabo, el brócoli y la coliflor, o bien con setas «cardoncelli», de las que la zona es gran productora. También entre los primeros platos está el «cialled», una sopa hecha con pan duro, patatas, cebollas, tomates y huevos. En la cocina se usa mucho la carne de cerdo, oveja y cabra, que a menudo se cocina a la brasa, sobre todo en Semana Santa. También en Semana Santa se preparan los «pirc’dduzz», pasta troceada aderezada con vino cocido. Otro plato típico son las habas blancas con achicorias y la «rafanata», una tortilla hecha con rábano picante del Val d’Agri que le da un sabor fuerte e intenso. Entre los quesos típicos está el «caciocavallo», con su característica forma de bolsa. Hay una gran variedad de postres a base de higos, higos chumbos y miel, de los que la región es una gran productora.
