Bérgamo, capital de la provincia del mismo nombre, se divide en la Ciudad Alta y la Ciudad Baja. La Ciudad Alta de Bérgamo es el núcleo antiguo de la ciudad y domina toda la región de Bérgamo: ha conservado en el trazado de sus calles el aspecto antiguo de un pueblo medieval, rodeado por las murallas que construyeron los venecianos en el siglo XVI. Los lugares de interés histórico y turístico se encuentran en la parte más antigua, entre los que destacan las dos plazas antiguas: una es la Piazza Vecchia, el punto central de la ciudad, donde se alza el medieval Palazzo della Ragione; la otra es la pequeña Piazza del Duomo, donde se encuentran edificios religiosos como la catedral, la basílica románica de Santa María la Mayor y, junto a ella, la capilla renacentista de los Colleoni. Tampoco te puedes perder la Accademia Carrara, una de las principales pinacotecas italianas, y el Teatro Donizetti, dedicado al ciudadano más ilustre de Bérgamo, Gaetano Donizetti. El nuevo desarrollo urbano y comercial se ha formado a los pies de la antigua fortificación, en la zona llamada Bergamo Bassa; aquí destaca el barrio de Porta Nuova con sus tres plazas principales (la plaza Matteotti, la plaza Vittorio Veneto y la plaza Dante), todas ellas construidas en la primera mitad del siglo XX por Marcello Piacentini. En el resto de la provincia, te recomendamos visitar las iglesias, sobre todo la de San Tomè, una joya románica situada en Almenno San Bartolomeo, y la de Santa Bárbara, que alberga un importante ciclo de frescos de Lorenzo Lotto en Trescore Balneario. En cuanto a los edificios civiles, destaca el Castillo de Cavernago, una imponente construcción defensiva convertida en residencia nobiliaria. Por último, no te puedes perder el pueblo obrero de Crespi d’Adda, de finales del siglo XIX, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y considerado el pueblo obrero mejor conservado y más completo del sur de Europa.
