El centro de Brescia, capital de la provincia del mismo nombre, tiene un gran interés histórico y artístico. Se extiende alrededor de las cuatro plazas principales: la Piazza del Foro, un mercado interesante y característico con pequeñas tiendas que, desde siempre, se han dedicado a la venta de productos locales como salchichones y quesos; la Piazza del Duomo o Piazza Paolo VI es una de las pocas plazas de toda Italia que cuenta con dos catedrales: la antigua catedral, un raro ejemplo de basílica de origen románico con planta circular, y la nueva catedral, de 1604; la Piazza della Loggia, donde se nota la influencia veneciana en la Loggia y en la Torre del Reloj, mientras que hacia el norte puedes admirar la Porta Bruciata, una de las antiguas torres defensivas de la ciudad de origen medieval. Por último, la Piazza della Vittoria, que te transporta a la austeridad de la época fascista, según el estilo del arquitecto Piacentini. Entre otros monumentos de gran importancia, destacan el Templo Capitolino, un templo romano mandado construir por Vespasiano en el año 73 d. C.; el complejo de Santa Giulia, uno de los monumentos más antiguos de la ciudad, que alberga nada menos que tres iglesias: la iglesia de San Salvatore, la iglesia de Santa Maria in Solario y la iglesia de Santa Giulia. En el resto de la provincia hay numerosos museos arqueológicos repletos de hallazgos que datan de la Edad del Bronce, como los de Boario Terme, Valle Sabbia, Gottolengo y Sirmione, una bonita ciudad también conocida por sus termas, situada en una pequeña península del lago de Garda. Entre los edificios civiles que no te puedes perder están la fortificación de Borgo San Giacomo y los otros ocho castillos con mucho encanto de Farfengo, Padernello, Motella, Acqualagna, Villagana, Villachiara, sin olvidar el majestuoso y famoso Vittoriale degli Italiani en Gardone Riviera, en la orilla de Brescia del lago de Garda, residencia del poeta y auténtica ciudadela monumental con edificios, calles y plazas que Gabriele D’Annunzio donó al pueblo italiano antes de morir. En cuanto a Desenzano, merece una visita sobre todo por su característico puertito antiguo y la catedral del siglo XVI. Por último, para los amantes del automovilismo, te recomendamos un evento que no te puedes perder: la Millemiglia, que llena Brescia de los coches clásicos más bonitos.
