La zona del Gargano, conocida como la «espuela de Italia», tiene una importancia especial para esta provincia. Una zona que combina el paisaje marino, con sus 200 km de costa; el paisaje insular, con el archipiélago de las islas Tremiti; el paisaje lacustre, con los lagos de Lesina y Varano; y el paisaje montañoso, con el Parque Nacional del Gargano. Luego están Mattinata y Manfredonia, sobre las que se alza el castillo que mandó construir Manfredi de Suabia, que hoy es sede del Museo Nacional. El turismo religioso tiene una importancia notable, con San Giovanni Rotondo como destino, donde sus santuarios albergan los restos de San Pío de Pietralcina. No se queda atrás la gruta anexa a la basílica de San Miguel Arcángel, situada en el municipio de Monte Sant’Angelo y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. También en la península del Gargano, el Parque Nacional del Gargano protege un territorio singular y aún virgen. En el interior de la provincia está Lucera, que cuenta con monumentos destacados como la catedral de Santa María de la Asunción y la basílica de San Francisco Antonio Fasani, la fortaleza del siglo XIII con su Torre de la Reina y el teatro romano que data de la época del emperador Augusto. Terminamos con la capital de la provincia, Foggia. La ciudad tiene en su catedral, dedicada a María Virgen Coronada, su monumento arquitectónico más valioso, al que se suman otros edificios religiosos y algunos palacios nobiliarios.
