Lodi, capital de la provincia del mismo nombre, tiene un marcado carácter medieval, empezando por los restos del castillo de los Visconti, construido en 1370 junto a las murallas. El centro de la ciudad lo marca la plaza de la Vittoria, rodeada de los característicos pórticos a los que dan la catedral —el lugar de culto más antiguo— y el Ayuntamiento, hasta llegar a las iglesias de San Francisco y San Lorenzo, que datan del siglo XIII. El Santuario de la Incoronata es uno de los testimonios más significativos del Renacimiento lombardo y tiene una planta central al estilo de Bramante, con estucos y frescos muy bonitos, en los que colaboraron los principales artistas de Lodi y de la Lombardía. Otros monumentos importantes que vale la pena mencionar son los antiguos conventos de San Cristóforo y San Domingo en Lodi, que ahora son la sede de la Provincia de Lodi; mientras que del Castillo Viscontino solo quedan algunas ruinas. El Puente de Lodi o Puente sobre el Adda tiene una importancia fundamental para la ciudad, ya que, además de su singularidad arquitectónica, conecta la ciudad con los pueblos de los alrededores. En el resto de la provincia, te recomiendo visitar los numerosos museos dedicados a la cultura campesina, como los de Cavacurta, Cavenago d’Adda, Livraga, Mairago, Montanaso Lombardo y Sant’Angelo Lodigiano; para admirar las espléndidas villas y castillos históricos, tienes que ir a Borghetto Lodigiano, Sant’Angelo Lodigiano —con su castillo visconteano, uno de los mejor conservados de Lombardía—, Camairago y Castiglione d’Adda. En Codogno, no te pierdas las pinturas de la Colegiata de San Biagio, del siglo XVI, y el Santuario de la Madonna di Caravaggio. Por su parte, en Lodi Vecchio está la basílica de San Bassiano, del siglo IV, de estilo románico, con valiosos frescos que datan de la primera mitad del siglo XIV, que no te puedes perder, al igual que la abadía cisterciense de los Santos Pedro y Pablo en Abbadia Cerreto, la Villa Biancardi en Casalpusterlengo y la Villa Litta Carini en Orio Litta.
