Para visitar la ciudad de Lucca, lo mejor es empezar por el casco antiguo y luego adentrarte más allá de las murallas, que datan de los siglos XVI y XVII, para admirar las bellezas que caracterizan a esta provincia. El casco antiguo conserva intacto su aspecto medieval, con callejuelas típicas y plazas rodeadas de torres, casas de ladrillo con galerías y palacios. En concreto, te recomendamos que recorras una de las callejuelas más características, la Via Fillungo, eje principal del casco medieval, rodeada de palacios nobiliarios y torres antiguas, entre las que destacan la famosa Torre delle Ore y la Via Guinigi. En el resto de la provincia hay un montón de rutas turísticas para descubrir las maravillosas villas, construidas desde finales del siglo XVI hasta mediados del XIX como residencias de campo de los señores ricos. No te puedes perder los castillos medievales que salpican la llanura de Lucca; mientras que, entre las localidades históricas medievales, destaca Altopascio, que, gracias a su ubicación a lo largo de la ruta de la Via Francigena, conserva edificios de estilo románico, como iglesias y el famoso campanario. Por su parte, los centros turísticos conocidos por su vida social y balnearia son Viareggio, famosa por su Carnaval, sus playas y sus locales nocturnos, Forte dei Marmi, Pietrasanta y Camaiore.
